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18 de marzo de 2012

Infancia Disney

Por si aún no te habías cuenta de que los finales felices no existen. No ten engañes, que no, que no existes. thay una serie (Érase una vez) que va de que la reina mala de Blancanieves quiere que nadie en el mundo de los cuentos sea feliz y terminan viniendo todos a la realidad. Para que veas.

Lo malo es que si has sido una niña Disney, has tragado todas la películas en las que la chica pobre e inocente en cuentra al gran prícipe azul y son pelices para siempre, te creas expectativas. Estas expectativas y deseos van calando en tus pensamientos y por mucho que madures, crees que este es ÉL. Y no.

Luego es cuando la realidad te da la dosis necesaria para que te des cuenta de que todos tu infancia te han estado engañando, que el mundo no es perfecto, que lo pájaros no te ayudan a barrer ni por arte de magia encuentras la calabaza que te lleve al palacio. No hay canciones cada dos por tres, ni un hada madrina que te facilite las cosas. No hay un encatamiento que te haga ser humana y bella por un día. No hay una reina, madrastra o mago malvado, por lo menos, no sólo uno.
Por supuesto, los mazazos con que te obsequia la relidad, pueden no ser el preludio de un final feliz. Aquello de que si te pasa algo malo es porque luego vendrá algo mejor, no suelen funcionar tampoco en la realidad.
Desgraciadamente tampoco hay botón de acelerar o rebobinar. Cosa que por cierto sería muy útil en algunos momentos de la vida. No puedes dar al stop para parate a pensar y ver las cosas con perspectiva. Tampoco se acaba el episodio y puedes descansar hasta la semana que viene. La vida no descansa. Tampoco puedes decidir caminos alternativos. Coges un camino con mayor o menor fortuna, intentando no confundirte.

Como dijo una amiga no hace mucho: "la vida no es un camino de rosas sin espinas".

23 de junio de 2010

Pactos, perdices y finales

Harrison Ford y Calista Flockhard, Orlando Bloom y Miranda Kerr. Un amigo, un conocido, una Blogger… Está claro que está de moda casarse!!! Y yo, que adoro a 1829 con locura… me planteo el momento. Todavía somos jóvenes y nuestra vida no está suficientemente definida ni asentada como para dar el gran paso. Antes de la boda, está la pedida de mano. A mí personalmente me gusta más el momento de la pedida de mano que la boda en sí. La pedida es algo mucho más íntimo de la pareja, más romántico. Algo entre los dos, como el abanibí-a-boevé… En la boda ya están los amigos, los familiares, y compañeros de trabajo en algunos casos. Creo que lo peor, a parte de los nervios y las ansias de que todo sea perfecto, son los vítores del ”QUE SE BESEN”, Ese momento es del más ridículo absoluto.


Pero en fin, para cada pedida de mano hay un anillo de compromiso. Un precioso y absolutamente maravilloso anillo que es símbolo de vuestro pacto de honor (citando a La condesa, de El vestido de Conde). En fin, que me pregunto qué anillo me pega? Qué anillo es el que mejor simboliza nuestro amor y a nosotros?

El protocolo dicta que debe tratarse de un solitario, es decir, un anillo con un diamante. Únicamente. Tan sencillo y tan espectacular a la vez. Pero hay diferentes tamaños, solitario verdadero o con diamantes más pequeños a los lados? Oro amarillo? Platino que últimamente está de moda? Oro rosa (que lo acabo de descubrir haciendo un poco de investigación)?, Oro blanco? Son tantas las posibilidades y sólo uno puede ser el elegido.



Ahora toca ver qué hay en el mercado que me pueda gustar. Vamos a ver algunos ejemplos…

Tous: Empiezo por la más fácil. Aquí las opciones son más bien escasas. Sí encontramos joyas de novia, pero nada que me emocione. El único de oro amarillo es el del osito en el lateral. Los demás son de oro blanco.

Dior: Las opciones so n muy variadas y están divididas en varias colecciones. Aquí sí hay uno que me llama mucho… es este:
No es diamante, sino Aguamarina, pero no me digas que no es divino, con el "Oui" alrededor de la piedra.
Para diamantes, me gusta este:

Además tenemos los anillos “Oui” que me resultan dulces y un poco cursis, pero muy románticos por todo lo que implica. Lo tenemos en oro amarillo y blanco y con un diamantito en el punto de la "i".

Dentro de la misma colección tenemos estos, con el mismo diseño pero variando el metal y la piedra.

Amplío el de oro rosa, el más reciente descubrimiento:

Cartier: Cartier tiene todos sus diseños en platino y divididos en colecciones.

La que más me ha gustado es 1895, año en el que se diseñaron esas joyas. Siempre me han gustado las joyas antiguas por el corte y el diseño, mucho más especial que casi todo lo que se ve ahora.

Tiffany & CO: La joyería por excelencia. Puedes pasar horas eligiendo el corte del diamante, el metal… horas!! (Yo misma me he pasado cerca de dos horas mirando todos…) Y es que puedes escoger todos!! Hasta llevar tu propio diamante y diseñar el anillo. Casi todos son de platino y unos pocos de oro amarillo y también hay colecciones. Sin embargo, lo que llama la atención es la cantidad de diferentes cortes que se le pueden dar a un diamante. Personalmente, y tras mi exhaustiva investigación, los que más me gustan son el circular, el esmeralda y el cojín. Mi favorito en este caso es primero por la izquierda:
La talla en “Marquise” me ha sorprendido, muy especial!

Lo fuerte es que hay otra sección con anillos para celebraciones. No bajan de 3000€, pero son absolutamente maravillosos!!!


¿Cuál te gusta más a tí? ¿Prefieres un anillo tradicional o prefieres algo más moderno?

Si te ha gustado, prueba con esto

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